La energía del río equilibrando tu organismo.

Es una terapia oriental milenaria que cuenta con muchos beneficios para la salud física y mental, ya que es una terapia muy relajante, que estimula nuestros sentidos, oxigena la sangre y equilibra nuestros chakras o centros energéticos, brindándonos una sensación de armonía.

Las piedras son energía viva inorgánica, que contiene en su cuerpo energético una serie de minerales, como zinc, fósforo y vitamina E, que trabaja en la reconstrucción de las células de la piel. El poder de las piedras, junto con la habilidad de las manos del terapeuta, revitaliza y oxigena la piel, llevando al cuerpo a estar equilibrados con la energía universal.


El calor de las piedras penetra en los músculos y articulaciones, otorgándole al cliente una mayor movilidad. Además, estimula la circulación sanguínea, oxigena la sangre, relaja el cuerpo produciendo un efecto sedante y placentero, a travésde un suave movimiento de las manos junto con las piedras, se van masajeando diferentes puntos del cuerpo del paciente. Estas junto con aromaterapia y aceites especiales, actúan en nuestro cuerpo y espíritu.


Se equilibran las chakras para un perfecto equilibrio, trabajando diferentes patologías, como fobias, depresiones, autoestima, miedos, inseguridades, entre muchas otras, regulando además el sistema emocional, digestivo e inmunológico.


El efecto funciona con corrientes electromagnéticas y la antigua creencia oriental que las piedras mueven las energías emitidas por nuestros órganos. Gracias a la bi-resonancia de las piedras y a la atmóstfera cargada de iones negativos, neutraliza los iones positivos causados cuando se sufre alguna alteración o desequilibrio en nuestro organismo.


La energía del río equilibrando tu organismo.

Es una terapia oriental milenaria que cuenta con muchos beneficios para la salud física y mental, ya que es una terapia muy relajante, que estimula nuestros sentidos, oxigena la sangre y equilibra nuestros chakras o centros energéticos, brindándonos una sensación de armonía.

Las piedras son energía viva inorgánica, que contiene en su cuerpo energético una serie de minerales, como zinc, fósforo y vitamina E, que trabaja en la reconstrucción de las células de la piel. El poder de las piedras, junto con la habilidad de las manos del terapeuta, revitaliza y oxigena la piel, llevando al cuerpo a estar equilibrados con la energía universal.


El calor de las piedras penetra en los músculos y articulaciones, otorgándole al cliente una mayor movilidad. Además, estimula la circulación sanguínea, oxigena la sangre, relaja el cuerpo produciendo un efecto sedante y placentero, a travésde un suave movimiento de las manos junto con las piedras, se van masajeando diferentes puntos del cuerpo del paciente. Estas junto con aromaterapia y aceites especiales, actúan en nuestro cuerpo y espíritu.


Se equilibran las chakras para un perfecto equilibrio, trabajando diferentes patologías, como fobias, depresiones, autoestima, miedos, inseguridades, entre muchas otras, regulando además el sistema emocional, digestivo e inmunológico.


El efecto funciona con corrientes electromagnéticas y la antigua creencia oriental que las piedras mueven las energías emitidas por nuestros órganos. Gracias a la bi-resonancia de las piedras y a la atmóstfera cargada de iones negativos, neutraliza los iones positivos causados cuando se sufre alguna alteración o desequilibrio en nuestro organismo.